martes, 28 de junio de 2011

veinticinco.

Puedo presentarme de muchas maneras. Podría empezar por mi nombre, seguir por mi forma de ser, por mi físico, mis manías, mis aficiones. Podría llenar una lista de cosas que me gustaría hacer y otras tantas que jamás haría. Podría hablar horas y horas sobre mí, sobre quién soy, cómo soy. Pero al fin al cabo, jamás seré capaz definirme del todo, puesto que aún me quedan demasiadas cosas por descubrir de mí. Ahí reside mi magia.