martes, 28 de junio de 2011

treinta y nueve.

Vuelve a sonar en la radio aquella canción que solo puede recordarme a él. Todavía éramos unos críos pero nos sentíamos grandes. Todo el día con las bicicletas, contando historias, riéndonos a carcajada limpia, compartiendo secretos...
Aquellos veranos fueron los mejores. Y aquel beso tímido, justo antes de decirnos adiós, hasta el próximo verano, todavía me provoca un hormigueo en el estómago. Acaba la canción y el locutor solo puede añadir "para los que solo pudisteis disfrutar de un amor de verano".