lunes, 27 de junio de 2011

diecisiete.

Hoy me he dado cuenta de que lo que necesitas no siempre es lo que quieres, de que aquello que quieres no siempre lo encuentras, que lo que encuentras no es siempre lo que buscabas, de que eso que buscas no es siempre lo acertado, y lo acertado no siempre te hace feliz. Pues a veces, lo complicado es más atractivo, las cosas inconrrectas resultan más divertidas, al final acabas queriendo aquello que no esperabas y a pesar de jugar, no siempre significa que ganes la partida. Cada vez estoy más convencida de que hay que potenciar la ignorancia para ser inteligentemente feliz. Tal vez no hay que entender la vida, sino simplemente vivirla.