Que la noche aquí no acaba
domingo, 26 de junio de 2011
cinco.
Podríamos sentarnos aquí y llamar a la gente por sus nombre y odiarla por la forma en la que visten o por la música que les gusta, o solo por las cosas que piensan que son guays. Pero eso no nos haría a mejores a nosotros.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio